Multiplicar el amor
Mi nombre es Carolina. Soy mamá de Lucas y Tomás, y este es Mi Proyecto Corazón.
Hace más de cuatro años llegué a Argentina para acompañar a mi hijo mayor en un proceso judicial que cambió por completo la vida de nuestra familia. Lo que pensé que sería un viaje de pocos días en el año 2022, terminó convirtiéndose en un camino que todavía seguimos recorriendo.
Desde entonces he aprendido a sostener nuestra vida mientras intento comprender un mundo que antes desconocía: los procesos judiciales, la privación de libertad, la salud mental, los derechos humanos y, sobre todo, lo que significa acompañar a un hijo desde el amor cuando la vida toma un rumbo que jamás imaginamos.
Sigo trabajando, criando, escribiendo, emprendiendo y buscando cada día la manera de sostener nuestra vida. Pero sería injusto decir que lo he hecho sola.
En este camino han aparecido personas que nos han acompañado de maneras muy diferentes. Algunas han aportado económicamente cuando los gastos legales, médicos o familiares han superado nuestras posibilidades. Otras han puesto a nuestro alcance sus conocimientos, sus contactos o su trabajo. También están quienes nos han acompañado con una oración, un mensaje, un abrazo o simplemente leyendo y compartiendo nuestras historias.
Con el tiempo entendí que todas esas formas de acompañar tienen algo en común: el amor que llega hasta nosotros nunca se queda en un solo lugar.
¿Cómo puedes colaborar?
Durante estos años he hecho todo lo posible por sostener económicamente este camino. He trabajado, utilizado mis ahorros y recurrido también a préstamos para poder enfrentar gastos legales, viajes y todas aquellas necesidades extraordinarias que fueron apareciendo en el proceso. Algunas de esas deudas todavía forman parte de nuestra realidad.
Las etapas cambian, pero los gastos no necesariamente desaparecen. Hoy nuestras prioridades son diferentes. La salud mental de Lucas requiere atención y profesionales que puedan acompañarlo, y si logramos tenerlo nuevamente en casa comenzará otra etapa que también tendremos que aprender a sostener como familia.
Por eso, si después de conocer nuestra historia deseas realizar un aporte económico a Mi Proyecto Corazón, lo recibiremos con profundo agradecimiento. No importa el monto. Cada aporte se suma a muchos otros esfuerzos que hacemos diariamente para continuar caminando y construir las oportunidades que todavía soñamos para nuestra familia.
Cuando el amor llega más lejos
Con los años, este camino también me acercó a una realidad que antes desconocía por completo. Cada semana, cuando preparo las cosas que llevo para Lucas, pienso en quienes están ahí adentro y no tienen una mamá, un hermano o alguien esperando el día de visita.
Por eso trato, dentro de mis posibilidades, de llevar siempre un poco más. Algunas veces han sido cobijas para enfrentar el invierno; otras, medias, ropa interior, alimentos o algo especial para celebrar el cumpleaños de alguno de los muchachos. También hemos colaborado con pequeñas necesidades que aparecen dentro de los espacios que habitan.
Son aportes pequeños, casi hormiga, pero aprendí que adentro algo que para nosotros puede parecer insignificante puede significar muchísimo.
Si alguien desea colaborar específicamente con alguna de estas necesidades, también puedo ser un puente. No pretendo representar a todas las personas privadas de libertad ni resolver una realidad que es mucho más grande que nosotros. Solo puedo compartir las necesidades que voy conociendo en el camino y ayudar, con absoluta transparencia, a que aquello que alguien quiera aportar llegue hasta donde fue destinado.
Quizá esta sea una de las cosas más hermosas que he aprendido durante estos años: cuando recibimos amor, siempre existe alguna manera de multiplicarlo.
La manera más importante de ayudarnos
Pero si me preguntas cuál es la manera más importante de ayudar a Mi Proyecto Corazón, probablemente sea también la más sencilla: leer y compartir nuestras historias.
Cada vez que una de estas páginas llega a una nueva persona, nuestra historia encuentra otro espacio donde ser escuchada. Tal vez también llegue hasta una madre, un padre, un hermano o una familia que esté atravesando un camino parecido y necesite saber que no está sola.
Los comentarios de este espacio también están abiertos. Puedes dejar tu nombre o escribir de manera anónima. Si nuestra historia despertó algo en ti, si has recorrido un camino parecido o simplemente quieres dejarnos unas palabras, me encantará leerte.
Yo soy solamente una voz entre muchas familias que viven realidades como la nuestra. Conocer también sus historias forma parte de la conciencia social y colectiva que sueño que podamos construir desde este espacio.
Así que, si hoy no puedes o no deseas realizar ningún aporte económico, está bien.
Lee. Comparte. Ayúdanos a que esta historia siga caminando.
.png)

.png)

Comentarios
Publicar un comentario
💬 Dejanos tu mensaje, tu palabra cuenta
Gracias por tomarte el tiempo de leer nuestra historia.
Este espacio está abierto para tus palabras de apoyo, reflexiones o simplemente para compartir un mensaje desde el corazón.
Cada comentario que recibimos nos da fuerza para seguir adelante. No estás hablando con una pantalla, estás acompañando a una familia que lucha cada día con fe y esperanza.
✨ "El amor no se agota: se multiplica."
💛 Carolina y familia